Geografía

Beratón está enclavado al pie del Moncayo, a 63 kilómetros de Soria y 137 de Zaragoza. Sus vías de acceso son la SO-P- 2106 y la CV-630 desde el termino zaragozano de Purujosa. Latitud: 41º 43′ N Longitud: 001º 49′ O. Además con sus 1395 metros es el pueblo más alto de la provincia de Soria.

Es el nacimiento del río Isuelda (que nace en el prado del hoyuelo y discurre hacia Zaragoza pasando por Purujosa) y del río Araviana (que nace en Collado del Puerto a 1600 m de altitud).

Beratón ostenta el título de ser el pueblo más alto de la provincia de Soria por su privilegiada localización a los pies del Moncayo.

Historia

No podemos precisar cual fue el origen de Beratón, los datos materiales ó escritos que tenemos no nos aportan más que testimonios indirectos. En el Museo Numantino de Soria, se cuenta con material lítico datado sobre (1300 a.d.C.), constituyendo esto la noticia más antigua,

El Bilbilitano Marcial nombra en uno de sus epigramas un encinar sagrado venerado por los celtíberos y situado en el “Mons Burado” a las faldas del “Mons canus” Moncayo, esta puede ser la primera referencia escrita de Beratón.

Epigrama de Marco Valerio Marcial traducido por Jose Guillen sobre los Nombres celtibéricos alrededor del Moncayo que a Marcial suenan a gloria:

Y a los vados purísimos de la pequeña Tuetonisa,y al encinar sagrado de Buradón, por el que anda incluso un viajero perezoso,y a los campos de la ondulada Vativesca, que cultiva Manlio con sus fuertes toros.


¿Te ríes, delicado lector, de estos nombres tan rústicos?

Puedes reírte: prefiero estos nombres tan rústicos a Butuntos.

La siguiente cita de Beratón aparece entorno al siglo X, en la famosa leyenda de los infantes de Lara y su trágica muerte en uno de nuestros valles, el Araviana. Esta leyenda es junto con el Cantar de mio Cid y el Poema de Fernán González uno de los más importantes cantares de gesta de la literatura castellana.

En campos de Arabiana — murió gran caballería,
por traición de Rui Velázquez — y de dofía Alambra envidia.
Murieron los siete infantes— que era la flor de Castilla,
sus cabezas lleva el moro— en polvo y sangre teñidas.

El tiempo cabalgó de nuevo por la comarca alta del Isuela y nuevos señores aragoneses, castellanos y bearneses, navarros fueron destruyéndose unos a otros en las sucesivas batallas de Araviana y dieron paso al Beratón del siglo XlV, tal como cita Jerónimo Zurita. Restos quedaron del antiguo pueblo, pero de entre las piedras la vida volvió a brotar.

La siguiente cita literaria aparece a principios del Siglo XV en uno de los Poemas del Marqués de Santillana

En toda la su montaña
de Trasmoz a Veratón
non ví tan gentil serrana.

Siglos después, mas concretamente en 1863, sera Bécquer el que en la Leyenda de La corza blanca, historia enmarcada en el entorno del Moncayo, hable de “la castellana de Veratón“.

Otro hecho singular, esta vez real, es el narrado en el Romance de Beratón, donde un grupo de ladrones con el Tío Chupina a la cabeza tramaron un inteligente robo en el pueblo, irrumpiendo en misa el Domingo 8 de Febrero de 1872,y llevando uno a uno los vecinos a sus casas para alli saquearlos y luego los devolverlos al cuidado del templo.

Al acabar el saqueo la banda deja a los vecinos encerrados en la iglesia para hartarse a beber y comer en una de las casas del pueblo, momento en que los vecinos escapan por el campanario y buscan refuerzos en los pueblos de alrededor. Al volver a por la banda se establece una batalla campal que causo 5 bajas entre ellas la del mismo Chupina.

En 1833 a la muerte de Fernando VII, la regente María Cristina de Borbón crea la división territorial de España, la localidad de Veraton se constituye en municipio de Castilla la Vieja y partido de Ágreda, que en el censo de 1842 contaba con 97 hogares y 380 vecinos.

El siglo XX comenzó con el máximo de población, alcanzando en los censos de 1910 los 400 habitantes.

Dada la estructura de reparto de la tierra y la ganadería, la situación era insostenible, y ello provocó los primeros movimientos de emigración, en especial, hacia las minas de hierro de los alrededores de Bilbao (Gallarta).

Posteriormente, en los años 20, se realizaron roturaciones de nuevas tierras al pie de la Sierra, fijándose la población en alrededor de 300 personas.

La Guerra Civil dejó bastante huella en la población. La mayoría de los mozos del pueblo se vio obligada a combatir en el bando “nacional”, dada la ubicación de la provincia dentro de las zonas controladas por éstos. Durante esos años, fueron las mujeres quienes realizaron las tareas del campo, de la casa, de la huerta, sin perder de vista a los maridos,hermanos, novios o padres que andaban por el frente.

La crisis económica de los años 40, la famosa autarquía, reinició la emigración, debido a la economía de subsistencia habida en el pueblo. Los destinos principales fueron Zaragoza,Barcelona, Bilbao y Madrid.

En los años 60, la despoblación comenzó a ser un problema grave. Al final de esa década se cerró la escuela, lo cual demuestra el bajón demográfico habido. Las casas cerradas ya eran más que las abiertas. Las tierras improductivas se acumulaban, pese a los esfuerzos de agricultores y ganaderos por mantenerlas.

 

En los 70 se comenzó a observar un lento goteo de vuelta al pueblo, durante los veranos, de aquellos que habían emigrado durante los 40 y 50, y se comenzaron a arreglar casas y calles.

 

Es destacable que en 1977 se realizó la instalación de la red de agua potable para las casa. Ya en los 80, se confirmó esa tendencia de regreso en el verano de aquellos que habían emigrado, en este caso, de aquellos que emigraron siendo niños.

Naturaleza

Aparecen en el término de Beratón tres tipos de robles, el común, el melojo (el de la Cruz de los ladrones) y el Rebollo (en el Rebollar).

 

Beratón posee un bosque de quercus pyrenaica, de extraordinaria importancia por estar situado al sur de la Sierra de Moncayo. También abundan las encinas, carrascas, escaramujo o tapaculos, acebos, gran variedad de tomillos, manzanillas y setas.

 

La fauna esta compuesta por buitres, perdices, conejos, liebres, jabalíes, venados y lobos.

Monumentos

Iglesia parroquial católica de San Pedro Apóstol, pequeña construcción gótica.

Ermita de San Roque.

Cruz de Canto, antiguo humilladero o cruce de caminos en las afueras del pueblo, marcando el camino hacia PurujosaBorobia, y Añón de Moncayo.